divendres 11 de març de 2011

CÓMO DESBLOQUEAR A ROSS GELLER


Joana Rubio y Francesc Puigpelat afirman que el alumno debería aprender ciertas técnicas discursivas que podrían llegar a ser el instrumento idóneo para evitar o, en cualquier caso, disimular los prejuicios y bloqueos que pueda tener en el momento de hacer un discurso público.

No obstante, ¿Qué ocurre en el caso del profesor? Si bien es cierto que hay personas que poseen una habilidad innata para hablar en público, también es bien sabido que a muchos otros les supone un gran esfuerzo enfrentarse al reto diario de comunicar lo que quiere decirse, transmitir a sus oyentes la pasión y devoción que se siente acerca de un tema concreto, seducir y al mismo momento persuadir y, lo que es más importante, enseñar, de forma amena y dinámica, a un grupo de estudiantes.

Al leer el capítulo de Rubio y Puigpelat Com desbloquejar un orador y el de Phyllis Bentley Public Speaking recordé un episodio de FRIENDS, una serie de televisión cómica estadounidense de los años 90, en el que uno de sus personajes más entrañables, Ross Geller, había sido convocado en una universidad americana para hacer su primera ponencia pública sobre antropología, su especialidad.
Como buen orador, lo primero que hizo fue preparase el guión de su discurso a la perfección. Por consiguiente el guión se caracterizaba por presentar una estructura aparentemente coherente y cohesionada además de contener un extraordinario dominio de los conocimientos pertinentes a la materia. Sin embargo, antes de exponer su discurso, consideró conveniente practicarlo delante de sus mejores amigos. Para ello, se sentó, respiró profundamente y empezó a leer con seguridad su guión.
Empezó así: “Existen tres principales teorías sobre el caudal del sedimento. Cada una de esas teorías se pueden clasificar a su vez en dos inconfundibles [justo en este momento Ross es interrumpido por uno de sus amigos, quien no vacila en hacerle ver lo aburrido que es su discurso, pero ignora su comentario y sigue con su exposición] La primera de dichas subcategorias [acto seguido vuelve a ser interrumpido, esta vez, por otro de sus compañeros que le critica por mirar el papel fijamente sin dedicar un mínimo de atención a su audiencia. Ross decide intentarlo de nuevo levantando la vista del guión de vez en cuando, pero lo hace de forma forzada y poco natural] como iba diciendo [de nuevo, otro compañero le vuelve a interrumpir para sugerirle que empiece su ponencia con un chiste, a lo que Ross contesta: ¿empezar con un chiste? Es una universidad, no una reunión de cómicos”. Finalmente, otra amiga le recomienda utilizar algún soporte visual para evitar ser tan aburrido. Ross se siente indignado por los austeros comentarios de sus amigos y opta por hacer caso omiso de todos ellos.

El día del discurso académico Ross extrañamente empieza a hablar con una especie de acento británico (siendo él americano y viviendo en Long Island). Dos de sus amigas, Mónica y Rachel, que asistieron como oyentes no podían dar fe de aquella ridícula situación. Cuando Ross finaliza su ponencia, ellas le preguntan por qué había reaccionado así, a lo que él contesta: “estaba muy nervioso y me preocupaba que la ponencia fuese aburrida, cuando iba a empezar todos me miraban fijamente. De repente, he abierto la boca y me ha salido un extraño acento”.

Personalmente, después de haber leído ambos capítulos, creo que puedo permitirme “diagnosticar” el origen de ese deplorable discurso y, por consiguiente, las causas del bloqueo del orador: el temor a hacer el ridículo, la inseguridad en sí mismo, falta de humor y nervios incontrolables. El principal problema de Ross ha sido estar más pendiente de lucir sus conocimientos paleontológicos antes que preocuparse de establecer una relación de confianza y complicidad con su audiencia. No ha sido capaz de sintetizar debidamente el discurso ni de añadir algún tono irónico o toque humorístico a su explicación. Los nervios por ser su primera ponencia, la inseguridad y ese miedo a fracasar le han empujado a imitar a alguien que no era: un chico británico de ridículo acento. ¿Cuál ha sido el resultado de todo esto? Que los alumnos estuviesen más atentos de la estrafalaria pronunciación que de sus explicaciones.
Por el contrario, la ponencia de Ross no ha sido un rotundo desastre, también hay ciertas cualidades en su elocutio y actio que me gustaría destacar, así como un gran conocimiento del tema y una gesticulación y posición de manos correcta.

NOTA IMPORTANTE: para ver el episodio completo en español, ir al siguiente enlace:
http://www.megavideo.com/?s=seriesyonkis&v=LC5N55XP&confirmed=1
Para ver únicamente las escenas correspondientes a la ponencia (sólo en inglés), ir al siguiente enlace:
http://www.youtube.com/watch?v=QLBVKVUSP_M

Iria Villahermosa.

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